1. Proceder Ético en las Organizaciones

 En el pasado, no muy lejano, la ética y los principios no eran considerados elementos esenciales para el crecimiento de las organizaciones. Los códigos de conducta éticos no se integraban a la planificación estratégica ni empresarial, pues estas se centraban en estrategias de aumento de beneficios, marca y planes funcionales. La ética y la moral se limitaban a temas del departamento de finanzas, legal y, en el mejor de los casos, de recursos humanos.

Sin embargo, en la actualidad, las organizaciones han reconocido el papel crucial que juega la ética en el fortalecimiento de la empresa, en el comportamiento de sus empleados y en el liderazgo y toma de decisiones involucrados. Se ha hecho evidente que la falta de ética puede llevar a conductas inadecuadas, desde pequeños hurtos de materiales de la empresa hasta la copia ilegal de software.



Es por ello que las organizaciones han implementado procedimientos éticos para preservar la honestidad y la lealtad de sus miembros. Las grandes organizaciones incluso han pasado a contar con oficiales de ética, mientras que las más pequeñas han recurrido a consultores expertos en la materia.

Estas medidas buscan fomentar un ambiente laboral donde la ética sea un valor fundamental, impulsando el crecimiento y la lealtad del personal, convirtiéndose así en un pilar fundamental para el éxito de la organización.


Existen dos tipos de enfoques éticos, individualista y comunitario, los cuales permiten comprender y resolver los problemas de una organización de una manera más sistemática:

Enfoque comunitario: Apoya al bien común, va de la mano con la solidaridad y la cooperación, y se le debe dar prioridad cuando se lucha contra desigualdades hacia minorías, por ejemplo.


Enfoque individual: Parte de valores como la libertad, justicia y responsabilidad personal, enfatizando la toma de decisiones autónomas y la búsqueda del propio bienestar.


Esto genera un dilema en las organizaciones, las cuales deben optar por un enfoque y dejar al otro de lado para afrontar distintas situaciones, aunque se busca la creación de códigos de ética que apoyen tanto a los intereses comunes como los individuales.


Los objetivos principales de una política de ética empresarial son:

- Asegurar que todas las actividades comerciales sean legales, éticas y dentro de los lineamientos normativos.

- Fomentar comportamientos que vayan de la mano de la honestidad, integridad y responsabilidad.

- Mantener una buena reputación para la organización.

- Prevenir y detectar conductas no éticas.

- Proporcionar una guía para la toma de decisiones éticas.


Comentarios

Entradas populares